U-571 (Jonathan Mostow) #MaratónBelicosero

Hoy toca repasar la segunda de las películas visualizadas durante el #MaratónBelicosero. Tras escoger un título de infantería, publiqué una encuesta pidiendo a los seguidores de @micinebelico que escogieran entre un conflicto para la siguiente película, que tendría lugar en Alta Mar. La mayoría votó, como no podía ser de otra manera, por la II Guerra Mundial, y tras deliberar qué título me apetecía ver y analizar, acabé decantándome por "U-571" una de hazañas bélicas modernas de un tipo de cine que ya, por desgracia, no se suele hacer, y que hacía unos 18 años que no veía.

La Película
En 1942, un submarino alemán queda averiado en alta mar. Rápidamente, un submarino norteamericano, el S-33 capitaneado por Bill Paxton y con Matthew McConaughey como el Teniente Tyler se lanza a la mar a la búsqueda del submarino con el objetivo de abordarlo, coger su máquina de cifrado Enigma y hundir el submarino. Por desgracia, la aparición de un submarino alemán hace estallar todo por los aires y los supervivientes, con el Teniente Tyler a la cabeza, deberán arreglar el submarino averiado e intentar llevar la máquina Enigma a tierra firme.


La Realidad
El mayor error de U-571 no es que coja una historia real y la haga mucho más atractiva cinematográficamente. Su gran problema, y por el que fue acusado en Gran Bretaña, fue que cogió un acontecimiento real acaecido en 1941 con los británicos como protagonistas (EEUU todavía no estaba en la guerra) y lo hizo suyo. El HMS Bulldog, un buque al Servicio de la Reina, y por lo tanto británico, fue el encargado de conseguir intacta una máquina Enigma, y no los americanos. Durante la guerra no solo este hecho fue clave, si no otros como el de tener a "cerebritos" descifrando códigos enigma, algo que hemos visto en "Descifrando Enigma", la película protagonizada por Bennedict Cumberbatch multinominada a los Oscars.

¿Qué nos ofrece?
U-571 es una película de submarinos al uso. Entretenida, y cuya labor más que mostarnos la realidad a bordo de un submarino es la de contarnos una de hazañas bélicas. Está mucho más cercana a títulos como "Destino Tokio" o "Duelo en el Atlántico", de la que bebe bastante, antes que de "Das Boot", el título de referencia del cine bélico submarino. La película tiene su dosis de cine de comandos en el momento del abordaje al submarino, y tiene dos escenas bélicas reseñables, una primera de submarino Vs submarino, saldada rápidamente con cierta tensión, y el mejor momento, el del combate contra el acorazado alemán.

Es ahí donde Jonathan Mostow echa el resto. La tensión y la acción de la película, en este aspecto, van in crescendo. El momento previo donde pueden ser descubiertos, para acto seguido sumergirse con intriga (pocos minutos antes no podían hacerlo). Posteriormente sobrevivir a las cargas de profundidad que le acosan, bajar inicialmente hasta los 160 metros y, posteriormente a los 200; lanzar por los tubos todo tipo de suciedad (y a un muerto) para que en la superficie crean que los han hundido, y emerger rápidamente para, una vez en la superficie, poder lanzar un torpedo que, de momento, está atascado. El último torpedo que tienen.

Referencias
Como he comentado anteriormente, la película bebe más del cine clásico de submarinos que del realista Das Boot. No se le puede culpar, puesto que más del 90% del cine sobre submarinos se dedica a contarnos batallitas. Se permite, eso sí, contarnos historias sobre qué sucede al bajar a 200 metros, hablarnos de lo perfectos que son los submarinos alemanes, etc. Pero no se debe dejar de ver como una de hazañas bélicas y su ejemplo más claro es "Duelo en el Atlántico". De ella coge la idea de ese combate, esa partida de ajedrez entre un buque y un submarino.

A diferencia de la cinta de Dick Powell (de lo mejor del género), aquí el submarino lo tripulan americanos, y el buque alemanes, a quienes no vemos. De este modo en la cinta de 1957 hay dos oficiales competentes y se nos muestra esa lucha moral, mientras que aquí sabemos en todo momento quienes son los buenos e ingeniosos y quienes los torpes. Porque incluso en el año 2000, año del estreno de la película, se nos muestra al capitán alemán (Thomas Kretschmann) como un ser casi despiadado, capaz de engañar a todo el mundo y conocerse todo tipo de triquiñuelas por el Führer. Toca mencionar que de títulos como "Destino Tokio" coge la idea de que los marineros puedan hacer labores ajenas a estar a bordo de un submarino, como es el caso de metralleta en mano abordar un buque enemigo, cual piratas del Siglo XX.

Balance/Crítica
U-571 es el último ejemplo de un cine que se echa de menos. Y esa es su mayor virtud. El cine de submarinos o batallas marinas en el Atlántico, creado tímidamente en los años 40 con títulos como "Acción en el Atlántico Norte" o "Tiburones de acero", con permiso del clásico de Ford : "Hombres intrépidos", y que tuvo en "Duelo en el Atlántico" su mejor aliado fue perdiendo peso. La guerra fría y los submarinos nucleares le comieron terreno a los U-boat, esas latas de sardinas que merecían un título como "Das Boot", y que merecen toda película de aventuras marinas que se precie.

Por eso, toca agradecer que, tras el éxito de "Salvar al soldado Ryan" apareciera una película como esta, hoy en día quizá algo olvidada, pero una película que nos ofrece entretenimiento puro y duro, que no te deja respirar, y que a pesar de que conoces en todo momento lo que puede o debe suceder para que los buenos ganen y los malos (con pocas luces) pierdan, se ve del tirón sin pestañear. En ese sentido no estamos ante uno de los mejores títulos del cine bélico moderno, pero sí ante una de esas películas que merece la pena que hayan existido.

Si obviamos ciertos detalles, como el mencionado de fusilar la historia a gusto norteamericano (¿acaso no lo hicieron con una de las grandes del género como "Objetivo Birmania"?), y no nos metemos en cosas tan tiquismiquis como para qué quieres tener en un submarino tanta gente si un puñado de personas pueden arreglar y poner en marcha un submarino alemán, tenemos una película que convence, que gusta, que se disfruta. No pidamos mucho más, porque no todo el cine bélico moderno tiene que ser ni estricta y encorsetadamente fiel a la historia, pues no sería cine, ni crítico con la guerra y marcadamente antibelicista, pues ello quita cierto heroísmo a un tipo de cine que es realmente necesario.

Nota: 6,75

Lo Mejor: Que no te deja ni ir al lavabo desde que se inicia el abordaje
Lo Peor: Que como curso de cine de submarinos es una dosis en miniatura.

Comentarios

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *