"Currahee" es la primera parada. Ese grito de guerra de la Compañía Easy. Una breve escena en la noche del 4 de junio, posponiéndose ( con todo preparado) el día D hasta nueva orden sirve de pistoletazo de salida a un flashback que narra todo el camino previo. Antes, eso sí, las voces de veteranos nos ponen en situación.
Ese detalle inicial no es casual. "Hermanos de sangre" parte a modo documental-homenaje pero con un amplio presupuesto para convertirlo en ficción (lo más fidedigna posible). Por ello, el trabajo de documentación y las charlas/entrevistas con esos veteranos son todo un logro que acerca todavía más al espectador a esa "compañía de héroes" que fue la Easy (y cualquier otra).Como toda producción que necesita en poco metraje poner en situación, el primer capítulo de "Band of brothers" ubica a los personajes. Vamos viendo quién será el rostro más reconocible (Damien Lewis) cara al futuro, y quién es el 'villano' de este primer capítulo. Interpretado por David Schwimmer ("Friends"), el instructor de turno les lleva por el camino de la amargura.
En todo momento vemos las 'putadas' que va haciendo al grupo, lo cuál servirá para separar el grano de la paja. Su dureza y sus maneras servirán para curtir a los hombres a la par que para unirlos. Felicitado por su superior, logran hacer entender que gracias a él se creó esa grandísima compañía Easy. Eso sí, a la que se acercan a la acción se verá que fuera de la instrucción no es la persona adecuada para guiar a sus hombres.Ahí se nos sirve en bandeja ese duelo con Winters (Damien Lewis) que sirve para ver el carácter de cada uno. Mientras uno busca liderar desde el látigo y el miedo, el otro lo hace desde la comprensión, como un padre que si tiene que echar bronca lo hace, pero que apoya a los suyos. Todo ello derivará en el tramo final del capítulo y cómo 'destituyen' (aunque lo camuflen muy bien, típico del ejército) al cobarde que no sabe llevar el grupo.
Sin escenas bélicas, pero sí con muy buen pulso, los 70 minutos de esta presentación llegan de lleno al espectador. El capítulo nos deja a las puertas del día D, con los soldados preparándose. Una introducción acertada que repasa más de año y medio de esos hombres que nunca habían oído hablar de la aerotransportada. "Hermanos de sangre" ya nos tiene en el bolsillo... Y lo bueno todavía no ha comenzado.A destacar de este capítulo, sin duda, tanto el temple de Damien Lewis, por entonces no tan conocido (posteriormente haría "Homeland") como un David Schwimmer alejado del rol que le catapultó a la fama. De ser uno de los rostros visibles de la divertida serie con Legión de fans que es "Friends", a ser el personaje más odiado (posiblemente más que los alemanes que aparezcan en futuros capítulos) de esta gran serie.




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