La película en cuestión fue dirigida en 1975 por Veljko Bulajic, enmarcándose en esos largometrajes yugoslavos donde aparecía alguna que otra estrella internacional. En el caso que nos concierne tenemos a Christopher Plummer como el mismísimo Francisco Fernando, y a Maximilian Schell en el papel del líder encargado del atentado terrorista.
Con un reparto coral, vamos viendo los diferentes puntos de interés al respecto. Por un lado, al Archiduque y cómo se gestionó el viaje no únicamente de él, sino también de su mujer pese a las reticencias del emperador. Por otra parte, la de los guerrilleros que, afincados en Serbia (territorio no anexionado al Imperio Austro-húngaro) realizarán los preparativos y la incursión a Bosnia para acometer el atentado.Cuidando los principales detalles, si bien se añaden historias de amor para rellenar, la película abarca en poco más de 100 minutos los preparativos, donde el punto de interés radica en la manera en que acceden al país y consiguen burlar al ejército. También le dará emoción el hecho de que al líder de la operación le aconsejan echarla abajo al asumir que Serbia no podría mantener una guerra.
Ese es uno de los detalles importantes de todos. La película habla abiertamente en todo momento de la posibilidad de una guerra. Por una parte, con el ejército en Bosnia preparando maniobras y su comandante en jefe queriendo realizar una incursión en Serbia para conquistar el país, en claro detalle de que la situación en los Balcanes era irrespirable. Es más, se da por hecho en todo momento que puede llegar a existir un atentado contra la vida de Francisco Fernando.El mapa político queda explicado al comienzo de la película y mucho más resumido al final: Un ataque a Austria-Hungría derivaría en una declaración de guerra por parte de estos a Serbia (pese a que quien perpetró el atentado no fuese el ejército serbio, sino un grupo terrorista armado). Los serbios tenían por aliados a los rusos, mientras que Alemania cooperaría, en caso de trifulca, con Austria-Hungría; si añadimos a la ecuación que Francia estaba aliada con Rusia, y Gran Bretaña con Francia, ya tendríamos bingo.
Todo ese entramado de alianzas derivaría en la Gran Guerra. La absurdidad y brutalidad tuvo en el atentado al archiduque su punto álgido. Si bien no fue el único motivo de unos países que se tenían ganas, ese atentado hizo caer todas las piezas del dominó. En una Europa en llamas, el atentado de Sarajevo fue la gasolina, esa mecha que incendió el viejo continente."Atentado: el día que cambió el mundo" nos habla de ese hecho y de su influencia en cualquier conflicto y movimiento político que se diera a partir de entonces. También llega a haber una escena donde el hijo de Francisco Fernando defiende ante el archiduque que el Siglo XX arrancó en 1901; Francisco Fernando, en burla, defenderá que para él el 1 de enero de 1900 se dio ese cambio. La película, sin embargo, trata de algo que se ha cacareado veces: 1914 fue el día en que se cambió de Siglo.
Estamos ante una película en clave semidocumental hecha para mostrarnos los prolegómenos de esos hechos. Sin duda la mejor escena de la película es la del atentado. Resulta curioso ver a ojos de hoy en día que hubo un primer intento fallido (con granada) que hizo partir el grupo de coches y que, pese a ello, el archiduque llegó a su destino, realizó lo que tocaba sin problemas y volvió a montarse en coche como si no hubiera pasado nada.
A punta de pistola, y tras equivocarse el conductor y tener que dar marcha atrás, llegó el momento clave, prácticamente de casualidad, habiendo asumido la derrota en el plan. Obviamente no estamos ante un libro de historia, y aquí estará contada a 'su manera'. Pero resulta estimulante descubrir una película que versa sobre cómo se inició todo.El asesinato del archiduque aparece en alguna que otra película, como el clásico de 1940 "De Mayerling a Sarajevo", Sarajevo: el atentado" (2014) o en "The Kings men", la tercera entrega de la saga, que a modo precuela narra los inicios de la organización haciendo un repaso a los principales hechos de la Gran Guerra.
Nota: 6
Lo mejor: la escena del atentado
Lo peor: Bastante relleno por el camino y el aroma a viejuno de una producción yugoslava setentera.





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