Lo que yo desconocía hasta hace poco es que "Evasión o victoria" ya tenía una película en la que inspirarse: "Partido en el infierno", título húngaro dirigido por Zoltan Fábri en 1961 y que viene que ni pintado para estas fechas tan mundialistas. La película se inspiraba libremente en los hechos, pero cambiaba la historia con prisioneros húngaros de por medio.
Hungría, hay que recordar que en los años 50 fue una potencia futbolística, con un fútbol muy atractivo y por ello hablamos de una película que se toma muy en serio el deporte... Pero, por encima de todo, el lado humano de la guerra. Un grupo de prisioneros húngaros (país que estuvo del lado del eje) dedicados a trabajos recibe el encargo de formar un equipo de fútbol para disputar un partido a una escuadra alemana. Todo ello con árbitro italiano incluido.La película tiene todo el ambiente del cine del Este de aquella época, mostrando un drama humano con la guerra como telón de fondo. Las fricciones no tardan en llegar por envidia ya que los futbolistas reciben más ración de comida y se librarán de trabajar durante el periodo de tiempo que toque entrenar para disputar el partido. Todo ello dividirá en clases a los prisioneros, llegando a odiarse y a no remar juntos.
Todo el proceso de selección del equipo y lo que le rodea, junto a la tentación de poder huir a un bosque cercano marcarán gran parte de la película cuyo destino final, en el horizonte, es el mencionado partido que debe llevarse a cabo. Condenados por haber querido huir, serán obligados igualmente a disputar dicho encuentro pese a conocer que les espera un juicio que les condene.En ello llega el partido final, donde se transmite toda una patriótica declaración de intenciones. Quienes odiaban a esos prisioneros e incluso iniciaban el partido silbándoles por lo mal que estaban jugando, acaban arengando a los jugadores. El partido trasciende a cualquier cosa de la vida (algo que su personaje principal destacaba en todo momento) y se convertía en una cuestión casi de Estado. La lucha contra el opresor y el nazismo en 90 minutos.
Obviamente tenemos al villano de turno encarnado en un oficial de alto rango dispuesto a disfrutar con la victoria de su equipo pero que acabará desquiciado ante lo que para él es una sublevación. En efecto, esos prisioneros, despojados de todo menos de sus ganas de vivir cada segundo de vida, pelearán el partido ante una afición alemana que se irá diluyendo.En contraste, los prisioneros húngaros se crecerán provocando, en efecto, esa revuelta totalmente pacífica. Con un balón como única arma, tocará luchar en el rectángulo de juego. Incluso contra los factores ajenos como un raid soviético de aviones que provocará que todos vayan al suelo a esconderse por si caen unas cuantas bombas.
"Partido en el infierno" es un drama bélico de lo más interesante por cómo trata un tema tan trivial en medio del horror. La naturalidad de intentar celebrar un partido de fútbol en medio de la barbarie es sobrecogeroda.Y como película futbolística he de reconocer que está bastante lograda. Los planos durante el partido, los pases, las disputas... No quedan cosas al azar y cuando se ve la torpeza de alguien en el césped (si se le puede llamar tal cosa) está totalmente buscada y justificada. La media hora final, con el partido como clímax, merece la pena para los futboleros.
La epicidad que se puede recordar en "Evasión o victoria" ya está aquí presente en esa amarga victoria de quienes no tienen nada que perder y todo por lo que luchar. Ese disfrute de jugar con 'amigos' una última pachanga no tiene precio. No está en juego la Copa del Mundo; quizás, ni sus vidas estén en juego. Pero ganar provocaría un subidón moral a todos los allí presentes que ansían el final de la guerra.Nota: 8
Lo mejor: Todo el match final, y el lado humano. Tremendo su actor protagonista con ese carácter tan peculiar.
Lo peor: Los hechos reales en los que se inspira, tan despiadados y que aquí tienen, en cierto modo, su eco.






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