La película, bajo sello tunecino, dirigida por la directora Kaouther Ben Hania, no deja de ser una especie de casi falso docuental sobre los hechos. Si algo acierta de base es en dos detalles: el primero, el de no ver a la niña, del mismo modo que sucedió con los miembros que recibieron la llamada y trataron de darle cobertura a la espera de un rescate; el segundo, y más impactante, el de poner audios reales, de modo que en todo momento escuchamos la auténtica "Voz de Hind".
Para algunos puede ser un elemento distorsionador que busca tocar la fibra del espectador. Pero ¿Acaso no va de eso el cine? Una película que pretende denunciar un ASESINATO (con todas las letras) en plena contienda bélica, puede tener este tipo de elementos para acercar al espectador a la barbarie. Y vaya que si lo logra. En todo momento asistimos a un drama cercano al thriller donde la voz que escuchamos lo es TODO.A su alrededor, la desesperación de diferentes miembros. Los dos que más hacen por llegar a buen puerto y que sufren por no poder hacer nada; junto a ellos ese jefe que, por momentos, puede parecernos despiadado y cobarde pero que en todo momento muestra su lado racional a la par que humano. Explicará a la perfección el chapucero sistema por el cuál no pueden enviar a nadie al rescate.
No hace falta ver a la niña, ni al ejército israelita para tocar la fibra de quien contempla los atroces hechos. Aun conociendo su desenlace, uno parece no perder la esperanza en los escasos momentos esperanzadores que hay, a la par que la frustración y la rabia se apoderan de uno (y de todos) por esa sensación de impotencia que merodea en el ambiente."La voz de Hind" es un drama, sí, uno de esos que golpea duro y retuerce conciencias y tripas. Pero lo hace desde un lado muy humano. Lo que sucede no es mucho, se narra en muy poco intervalo de tiempo, pero ello no quita el gran acierto de su directora de rendir un homenaje a modo documental sin necesidad de tirar tento de imágenes de archivo. Se ficciona una gran parte, se incluye la voz de la joven y el resto se deja al espectador.
Únicamente el final sale de ello. Es ahí donde se demuestra muchísimo más la clave de denuncia del largometraje, con imágenes de la madre y hermano pequeño de la joven Hind, o con planos del coche y de la ciudad, junto a la fotografía de otros que murieron en la ¿Operación de rescate? (Si es que se le puede llamar así).Como momento memorable cabe destacar ese intento de rescate y cómo intentan seguir mediante audio lo que se comenta desde la ambulancia. Pero también algunos angustiosos momentos, como la presentación de Hind en su primera llamada, cómo está un rato diciendo que sus familiares están dormidos, no muertos, o esa llamada donde dice dolerle el ojo mucho y creen que está herida, son los puntos de mayor interés de una película sencilla en las formas, pero eficaz y diferente.
Un film recomendable para quienes quieran descubrir hechos de la guerra en Gaza; una película hecha para criticar el conflicto y al ejército israelí, sin duda. Pero, sobre todo, que viene a denunciar las muertes de niños inocentes en cualquier guerra en el mundo.
Nota: 7'5
Lo mejor: Poner a la auténtica protagonista con su voz y sin artificios como ver lo que ellos no veían.
Lo peor: Que todo lo que sucede es evidente y sencillo. No hay mucho más que un documental encubierto.




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