Por fin ha llegado la cita que muchos estabais esperando. Tras varias semanas desvelando 5 títulos en cada una, el #Belicómetro Especial de la Gran Guerra llega a su fin con el Top 5 final. Si bien quien haya seguido este blog desde su creación (y los que hayan seguido el ranking) pueden acertar la mayoría de títulos de hoy, toca desvelar el orden concreto. ¿Qué títulos ocuparán el podio?:
5. El gran desfile
El cine mudo merece mucho más reconocimiento del que tiene. Es cierto que el cine bélico depende, mucho, de los efectos sonoros, pero hay que valorar positivamente lo que logró King Vidor con su exitazo de 1925. La escena en el bosque, con las tropas avanzando y francotiradores en los árboles, con soldados cayendo al suelo, estremece. Precisamente la ausencia de sonido (más allá de la BSO creada para la ocasión a posteriori) ayuda mucho a generar ese ambiente. Por si fuera poco, Vidor logró un equilibrio entre romance y humor, en su primera parte, y la crítica feroz a la guerra con ese contraste entre el efusivo inicio y ese agridulce final.
4. 1917
Sam Mendes tuvo mucho mérito con esta película. Su ambicioso plan de un plano secuencia (dos falsos planos secuencia, en realidad) dio como resultado una película inmersiva. A esa gran labor toca sumar su genial fotografía. Una obra sensacional, de lo mejor del género en el Siglo XXI, y que resucitó un conflicto un tanto olvidado en el mundo cinematográfico (por mucho que Spielberg lo resucitase con "War Horse"). Para verla en pantalla grande.
3. Sin novedad en el frente (1930)
Lo que hizo Lewis Milestone en 1930 es historia del cine bélico. Con el sonido en su época inicial, no dudó en llevar a la pantalla la novela más famosa (con permiso de "Adiós a las armas") ambientada en la Gran Guerra. Con escenas memorables como la de la mariposa, la obra es fiel a Remarque y tuvo tal aceptación que se llevó los Óscars a mejor Película y Dirección. Cabe señalar que cimentó las bases del cine antibélico. Una obra importantísima que debería ser vista por aquellos que disfrutaron con la alemana de hace poco tiempo.
2. La Gran ilusión
Jean Renoir tenía, precisamente, una "Gran ilusión", la de ver a la gente en Paz y donde las altas clases cayeran en pos del pueblo. Donde todo compatriota fuese amigo. La película, por desgracia, fue eso mismo, una gran ilusión de un soñador; dos años después Hitler invadiría Polonia. Este largometraje es el primero de renombre destinado a los campos de prisioneros; si bien más importante es la relación de su protagonista con los de su alrededor. La historia acercaría a ese francés de alta jerarquía com su homólogo alemán; sin embargo, la guerra lo hace más amigo de los campesinos y trabajadores del pueblo llano que, bajo su misma bandera, están recluidos en el campo de prisioneros.
1. Senderos de gloria
Creo que no hay duda alguna. Kubrick parió una gran película antimilitarista, donde denunciaba una práctica muy común en la I Guerra Mundial como eran los fusilamientos a diestro y siniestro por (supuesta) cobardía. Con Kirk Douglas (Productor y actor) de protagonista, contiene planos tan bellos como ese travelling siguiendo al Coronel Dax (también en otro tramo a su superior) a lo largo de la trinchera. El asalto, rodado con maestría pese a no disponer de grandes medios, roza la perfección; si bien es toda la parte de juicio y su tour de force final lo que sobresale en la obra. Ese fusilamiento con la cámara centrada apuntando a quienes van a morir es historia del cine bélico.





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