Lean se puso manos a la obra, consiguió a una actriz conocida en Japón, a precio de saldo: Kishi Keiko. El británico se puso a practicar con el formato Cinemascope que nunca había utilizado, y la actriz a hacer clases de inglés express, trasladándose a Londres incluso. Se habló de que Kenneth Moore había sido seleccionado para el papel del protagonista masculino, mientras Lean y Richard Mason trabajaban en el guion sin lograr importantes avances.
Korda se dice que se puso nervioso viendo que algo no terminaba de funcionar, y canceló el proyecto. Fallecería en enero de 1956. Lean, por su parte, acabó aceptando la propuesta de Sam Spiegel de dirigir "El puente sobre el río Kwai". El director mantendría el Cinemascope, la II Guerra Mundial pero cambiaba Birmania por Tailandia. No era la primera ni segunda opción, pero aquel proyecto cayó en sus manos y el resto es historia.¿Y si se canceló el proyecto, por qué vengo a hablaros de esta película? Pues porque finalmente se hizo. Se estrenó en 1958, un año después del estreno de "El puente sobre el río Kwai", pero con caras totalmente nuevas. Tras las cámaras, Ralph Nelson, director de "Operación Tirpitz", y delante de las cámaras con Dirk Bogarde y la desconocida Yoko Tani, con algo de experiencia en el cine pero en papeles menores. Nunca sabremos qué hubiese logrado Lean, pero no creo que lo cambiásemos por su espectacular final de carrera tras "El puente sobre el río Kwai".
La película
"El viento no sabe leer" es una película claramente romántica. El tramo bélico de la misma queda reducido a menos de media hora, generosamente hablando, en el cuál se ve el poco esmero o medios. Una especie de campo de prisioneros sin campo y sin guardas es lo más llamativo de ese tramo para nada bien resuelto.
Pero eso da igual en lo que respecta a la trama de la película. Una japonesa enseña japonés a oficiales británicos que deberán emplearlo en el frente para ejercer de traductores. De ahí surgirá una historia de amor entre uno de ellos (Dirk Bogarde) y la profesora.
Básicamente se trata de uno de esos romances donde mostrar las dos culturas es el punto clave. El hecho de que Japón fuese el enemigo le da ese toque llamativo a la propuesta. Eso y el mensaje de que el amor mueve montañas con ese final donde, una vez conoce que su mujer está muriéndose por una enfermedad, el prisionero de guerra hará lo posible para escaparse y volver junto a su amada.Se trata de una película aceptable, cumplidora con los parámetros de ese subgénero bélico dentro del género romántico/dramático. Para ver una tarde y no recordarla en exceso. Quiero creer que en manos de Lean y no de Ralph Thomas y con mayores medios, como se pretendía, la película hubiese sido más interesante, emotiva e incluso la parte del frente, épica.
Pero no cambio, sin duda alguna, el haber rodado una de las joyas del género ("El puente sobre el río Kwai") por este drama donde ninguna escena sobresale en exceso; siendo la más interesante, la que atropellan a un encantador de serpientes de manera trágica y cruel, así como poco lograda vía sala de montaje.
Nota: 5
Lo mejor: Una historia para hacer pensar y que con mejor tono, podría haber sido única.
Lo peor: la falta de medios y lo 'cutre' y atropellado del fragmento bélico.




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