Toca irse a los años 50, momento de su eclosión como protagonista, para verle aparecer en el drama romántico -bélico "Appointment in London", título que tenéis disponible en Netflix (VOSE) dentro del catálogo de films british. Apenas un año después protagonizaría una película 100% bélica bajo la dirección del oscarizado Lewis Milestone. Sin embargo, "Los que se arriesgan" es una de las aportaciones más flojas (quizás la que más) de su director al género. La acción nos traslada a Grecia, un frente poco abarcado en el cine y donde "Los cañones de Navarone" es la única que sobresale sobre el resto de producciones.
Ese mismo 1954 estrenaba "The sea shall not have them", de Lewis Gilbert, donde volvía a ser un piloto de la RAF cuyo avión era derribado quedando sus tripulantes a la espera de un rescate. Sus dos últimas aportaciones dentro de la década de los 50 fueron "Emboscada nocturna", a las órdenes de dos cracks como Michael Powell y Emeric Pressburger, y "El viento no sabe leer", drama romántico interracial recientemente comentado en el blog. Respecto a la primera, nos traslada a la isla de Creta, siendo Bogarde un actor único al reperir en el tan infrautilizado frente griego.En los 60 pasamos por una producción nuevamente olvidada y no estrenada en nuestras pantallas: "The password is courage" una comedia bélica con un prisionero de guerra escapado por protagonista, y de ahí a dos películas claramente británicas como "Rey y patria", una especie de "Senderos de gloria" a lo inglés donde se condena a muerte a un soldado por cobardía. En el film, Bogarde ejerce, como hiciera Kirk Douglas, de abogado defensor de una causa perdida de antemano.
A partir de ahí, únicamente hizo dos intervenciones en films bélicos. Ambas a las órdenes de Richard Attenborough. La (para mí) fallida sátira sobre la Gran Guerra: "¡Oh, qué guerra tan bonita!", una producción que mezcla comedia y musical con el trasfondo histórico del conflicto; y, como colofón a su carrera bélica, la mejor y más mítica obra en la que participó en toda su carrera: "Un puente lejano", pese a tratarse de un breve papel en un film con numerosos rostros conocidos.A su filmografía más estrictamente bélica (si bien el drama romántico con fondo bélico ocupa parte de la misma) cabe añadir otra serie de largometrajes con la temática militar o del ejército de por medio. Los más destacables, la histórica "Motín en el Defiant" junto a Alec Guinness; o la histórica pre-IIGM, "La caída de los dioses" de Visconti sobre la efervescencia y la violencia del Nazismo en la Alemania de los años 30. Por completar el texto, par de apuntes marítimos de menor importancia: "Un médico en la Marina" (1955y "Tres novatos en la Armada" (1962).



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