Fatalidad (Josef Von Sternberg, 1931)

Hoy en la sección #Las100deLaIGM toca analizar una de espías con claro aroma a Mata Hari. El mismo año en que Greta Garbo daba vida a la espía en "Mata Hari", el director Josef Von Sternberg dirigía "Fatalidad", título que se coló en el top10 del año del NBR y que contó con Marlene Dietrich de protagonista, secundada por otro mítico como es Victor McLaglen.

En "Fatalidad", no obstante, no estamos viendo la biografía de Mata Hari. O, al menos, no de manera directa. Si bien estamos ante una prostituta austriaca que pasará a defender su país bajo el nombre en clave de X-27, que tendrá un flirteo con un piloto ruso y que tendrá alguna que otra similitud más con la famosa espía.

Así pues, como podéis deducir, "Fatalidad" (dishonoured) es una película que muestra de manera encubierta y libre, la posible vida de Mata Hari. Dietrich está espléndida, y sensual en no pocas escenas, a lo largo de una película que se echa a sus espaldas. McLaglen, por su parte, tiene buenos momentos en esa relación gato-ratón que se traerán en todo momento.

Tras las cámaras, Von Sternberg mima no pocos detalles. De este modo escenas como la de la fiesta con máscaras resultan muy atractivas, así como esa borrachera que pilla un oficial ruso en otra escena en la cuál la espía intenta descubrir información. En apenas 90 minutos (duración que se agradece) hay varios momentos brillantes, resueltos en la sala de montaje con buen nivel.

Asistimos a un melodrama donde el romance se cuece a fuego lento y donde la trama de espionaje no es tan suculenta. No es una película de suspense e intriga, no es una de espías, sino más bien una historia de amor imposible que intenta sobrepasar las fronteras de una guerra, una detestable guerra.

En ese sentido, la película me llega a recordar a otro título comentado recientemente ("La mujer enigma") con la que comparte ese afán por centrarse más en la relación entre dos personas que en darle empaque al entramado bélico o de espionaje. La guerra aquí no es más que ese marido celoso que hace imposible esa relación que debe permanecer escondida.

De este modo, la Gran Guerra apenas se menciona. Se dice que estamos en 1915 en Austria-Hungría y que el enemigo es ruso. Es toda la información que se tiene del conflicto. Ni siquiera asistimos a un desenlace claro más allá de una escena en la que los rusos aparecen como prisioneros derrotados. Tampoco hace falta mucho más. Si bien, en la escena final, el director y el guionista sí lancen una llamada a la cordura y a evitar la guerra, del mismo modo que denuncian públicamente la matanza indiscriminada.

Son apenas unos segundos de una escena cuyo dramatismo y la importancia de la misma llegan a parecer insinuar que no hacía falta ese breve alegato. Sin embargo ahí estaba, de manera atemporal, denunciando lo que había sucedido y, en cierto modo, avisando a navegantes de lo que estaría por venir (si bien este largometraje se estrenó mucho antes de la llegada de Hitler al poder).

En resumen, "Fatalidad" es una buena película ambientada en la Gran Guerra donde quizás el conflicto bélico sea lo de menos. Dietrich está espectacular en ese papel de agente secreta y una cosa que me ha convencido mucho es contemplar que el romanticismo no es tan burdo y sencillo como en muchas producciones de la época. No se toma tanto al espectador por inocente y esa relación va paso a paso con ese regusto tan agridulce de todo ese tramo final. Interesante película.

Nota: 7

Lo mejor: Un melodrama clásico con mimo y buen gusto por el encuadre y el montaje.

Lo peor: No deja de aprovechar a Mata Hari y la guerra como excusa para un romance imposible.

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