Los amos del aire (crítica Miniserie)

Casi dos años después de su estreno por fin he tenido en mi poder Apple TV y he podido disfrutar de la ansiada "Los amos del aire", miniserie que completaría la trilogía Spielberg-Hanksiana (como productores) iniciada con "Hermanos de sangre" y que tuvo en "The Pacific" su segunda parte. En esta ocasión, la acción se traslada a los bombarderos de precisión norteamericanos.

O, al menos, eso es lo que parece en la base. En la práctica veremos como se toman diferentes rumbos para poder abarcar todos los terrenos, desde quienes están ahí arriba en los cielos, como quien aguarda en tierra a la vuelta de los aviones confiando en que la mayoría estén de vuelta. También hay hueco para los que una vez caídos en territorio enemigo logran contactar con la Resistencia y los que son hechos prisioneros en los famosos stalags donde hay un guiño a la auténtica "Gran evasión".

Por ello, "Los amos del aire" no es una serie exclusivamente aérea. De hecho, en sus últimos 3 capítulos la aviación no acaba siendo su punto más interesante, lo cuál posiblemente sea un debe de la miniserie al alejarse de lo que, sobre el papel, podía mostrar. Eso sí, resulta muy interesante la camaradería, las tensas esperas y cada momento de la serie.

Los primeros capítulos nos enseñan diferentes apartados. Vemos cómo llegan hasta Gran Bretaña, la importancia de la mira de lanzamiento cuyo mecanismo se debía destruir en caso de riesgo de poder ser capturados por el enemigo, y otros elementos relacionados con el campo de operaciones, tanto dentro como fuera de las naves. Todo un esquema para amantes del subgénero que quieran descubrir qué se cuece realmente más allá de la amable "Memphis Belle", probablemente la más mítica de la temática.

Llega a haber una serie de capítulos realmente memorables. El tercero, de apenas 45 minutos, prácticamente nos muestra una misión con su crudeza. Vemos el combate, la tensión y llegamos a ver muertes de pilotos y tripulación que creíamos podrían ser protagonistas de la serie. La dureza de una misión repleta de peligro es un aviso a navegantes de lo que la serie puede ofrecer o con lo que nos puede sorprender.

Aunque en la práctica son dos los capítulos en los que se ve un amplio metraje de combate y saciarán el apetito de quienes querían ver esas misiones. Existe un contrapunto interesante en una misión de la que únicamente conocemos el desenlace por los que vuelven. Asistimos a la marcha y poco después vemos la vuelta de muchas menos naves de las que quisiéramos. La ausencia de algunos rostros simpáticos que genera cierto malestar, hace todavía más dura esa parte de la serie.

Pero es muy probable que el auténtico clímax no esté hacia el tramo final sino mucho antes. La serie llega a coger ritmo vertiginoso e incluso en el clásico 'descanso del soldado' como es el episodio donde vemos más los entresijos lejos de las misiones asistimos a un buen rato por cómo se trata el carácter humano y la debilidad de las personas. La tensión con misiones continuas cada día jugándose el pellejo está mejor reflejada que nunca.

Probablemente sus tres últimos episodios no convenzan tanto (a mí no) con los campos de prisioneros cada vez más protagonistas y el capítulo dedicado a los cazas P-51 y la escuadrilla 332, la de los afroamericanos. Esos valientes de Tuskegee pueden resultar, para algunos, una muestra de los nuevis tiempos ya que pasan del anonimato a que se les dedique un capítulo entero. Teniendo en cuenta que el resto de la serie tiene unas pautas comunes, con las tripulaciones de bombarderos y lo que les sucede en el aire o en tierra, en el hogar o en territorio hostil, como puntos comunes, choca más su inclusión.

No obstante sigue siendo rico en materia el conocer algo más de los héroes del aire, conocer esa historia que tiene mucho mérito y no debe olvidarse. Por ello, he llegado a aceptar gustosamente ese capítulo aunque nos aleje, en parte, de lo que realmente nos interesaba.

"Los amos del aire" es una serie notable, con muchos puntos a favor, que tiene escenas de combate aéreo y bombardeos rodadas con el pulso de un cirujano, que cumple su propósito y nos devuelve a ese Universo de la IIGM de una manera mucho más que correcta e interesante. Tiene capítulos muy buenos y eso, viniendo de la temática (tierra, mar y aire) posiblemente menos atractiva cinematográficamente, tiene mucho mérito.

No obstante, por llegar tarde y tener a Normandía o las Ardenas por un lado; y al infierno del Pacífico por otro, es inevitable verla como lo que es: hermana menor de dos grandes series. Por momentos llega a volar muy alto, y me quedo con esa sensación, la de sentir el peligro de estar a bordo de esas fortalezas volantes, mejor y más visceralmente que nunca antes.

Nota: 7'5

Lo mejor: Los combates aéreos con par de capítulos espectaculares.
Lo peor: Los capítulos finales resultan algo más descafeinados.

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