Greyhound (Aaron Schneider, 2020)

El pasado mes de julio por fin vio la luz "Greyhound", la esperada película que suponía el debut de Tom Hanks como guionista. En agosto realicé la crítica de la película y hoy, tras un tiempo de espera para que los más rezagados descubrierais el film, toca analizar algunos de los aspectos destacados del mismo. Aviso a navegantes, habrá algunos spoilers.

Flashback
La película arranca con un flashback a mi modo de ver bastante innecesario. Bien es cierto que la aparición del único personaje femenino de la película (Elizabeth Shue), la mujer del capitán interpretado por Tom Hanks nos sirve para conocer dos o tres aspectos del protagonista principal del largometraje. Pero viendo el film en su conjunto, una escena que no supera los dos minutos en la que se dan regalos que a la postre iremos viendo a bordo del Greyhound, resulta bastante innecesaria. Dicho de otro modo, un intento un tanto torpe de darnos detalles del protagonista.

Tom Hanks
Sin duda alguna la estrella del proyecto. No lo pondremos en duda cuando su nombre y rostro encabeza el cartel. El problema es que la película es lo suficientemente corta y contiene tanta escena bélica que su rol acaba siendo eclipsado por el barco y los submarinos. Eso sí, Hanks demuestra que este tipo de papeles están hechos para él (si bien aquí hay truco, se ha escrito el guión a su gusto).

Un aspecto importante a destacar es el hecho de que él es el único personaje que tiene algún que otro trazo para conocerlo por dentro. En la película brillan por su ausencia las caracterizaciones de los personajes y el capitán del Greyhound acaba siendo el único del que llegamos a saber algo. Está casado, sufre por los suyos, es religioso y lo único que hace a lo largo de la película es tomar café, puesto que cada vez que el gafe del cocinero aparece con un sandwich para que no se vaya en ayunas a la cama, nuestros queridos y cetácicos enemigos hacen acto de presencia. En cierto modo, su personaje parece vivir en el día de la marmota.

Precisamente esta relación con el cocinero a la que el film hace poco caso, es la única relación entre personas en toda la película. Hanks y los suyos combaten y por ello tiene que hablar con sus subordinados, pero tras el fulgurante arranque, todo queda reducido a ese cocinero haciendo acto de presencia. ¿Suficiente? A todas luces, no. Se muestra la escasa capacidad de la producción de ahondar un poco en la vida y personalidades de unos personajes no ya desdibujados, si no directamente ninguneados.

Las Ballenas Lobo
No me he inventado un nuevo tipo de cetáceo. Pero a lo largo de la producción se nos muestra al enemigo con ese sonido característico de dichos animales. Lo de lobo es por el hecho de ver a lo largo de la película las famosas manadas de lobos. Es curioso que el cine submarino, con "Das Boot" o "Duelo en el Atlántico" a la cabeza hayan pasado tan de puntillas, por no decir esquivando, con un tema tan importante como este.

Las manadas de lobos eran comunes en la II Guerra Mundial, con un submarino alemán dando el aviso a sus compañeros de fechorías para acabar llegando un punto en el que unos cuantos submarinos (o ballenatos en la película) camparían a sus anchas. Una de las virtudes de "Greyhound", sin duda alguna, es el hecho de mostrarnos este tipo de movimientos. Por desgracia para quien no esté muy familiarizado con el tema, el hecho de que los submarinos enemigos sean esos "desconocidos" y no veamos en ningún momento el interior, hace que no los veamos más que como el enemigo. Ese enemigo capaz de romper el silencio de radio para lanzar mensajitos de matón secuestrador a Hanks y su cuadrilla. Una de esas licencias cinematográficas.

Conociendo los convoys
Otro aspecto a enaltecer y colgar la medalla a "Greyhound" es que explica en pequeños momentos como funcionaba un convoy. Desde el inicio donde se nos habla del jefe de "convoy", a diferenciar del jefe de la escolta. El Destructor "Greyhound" lidera a esa escolta, tal y como indica el título de la novela en la que está basada: "El perro pastor". Su labor es cuidar a las ovejas, que no se queden rezagadas y lleguen a casa sanas y salvas de los ataques de los lobos.

No es una misión fácil y en ella se nos muestra diferentes aspectos a destacar. Desde la manera en que están colocados inicialmente, hasta el momento en que el buque que lidera ha de avanzar para contactar con un submarino enemigo para, posteriormente, ir a la cola del convoy, a proteger de otro submarino a los buques mercantes. En esa tarea, no obstante, no estará solo. Otros buques de guerra escoltan y secundan al "Greyhound" y vamos viendo (ligeramente) las estrategias a tener en cuenta.

A destacar que es la primera película (de la que tenga uso de memoria) en la cuál se nos muestra perfectamente la labor de los aviones que defienden los convoys. Al salir de Estados Unidos y hasta cierta distancia, son escoltados por este tipo de aviones. En la escena inicial se destaca que se quedan "solos" ante la inmensidad del Océano Atlántico. Posteriormente iremos viendo como se nos informa de cuánto tiempo queda para alcanzar la zona protegida nuevamente por aviación. En este caso, procedente de las islas Británicas, objetivo del convoy en el Invierno de 1942 (estamos en febrero).

Frío y Mar
Sorprendentemente, el exceso de efectos especiales para dotar de realismo a los combates no consigue que el espectador se meta de lleno en el fregado de la inmensidad del mar. Otros títulos sobre la guerra en Alta Mar consiguen dotar de mayor sensación de peligro marino y mar revuelto que este film donde la mayoría de escenas son en planos generales y nos acaban recordando más a un videojuego de buques de guerra que a títulos como "Das Boot" donde sí que se tragaba mar. Incluso en una película con menos pretensiones como "U-571" se nos daba mayor sensación de tragar agua salada que en "Greyhound".

Pero en este aspecto toca destacar que sí es capaz de dotar de realismo al frío nocturno. Tras la noche de Invierno (recordemos que estamos en febrero), el buque principal amanece con las ventanillas y la coraza totalmente congeladas por las bajas temperaturas nocturnas. Ese realismo, unido al del peligro de toparse con otros buques, está muy logrado. A destacar nuevamente, el momento en que en medio del fragor de una batalla aparece un buque comercial (un transatlántico) rozando a nuestro querido "Greyhound". En esos impactantes momentos, todos con el aval del CGI, se consigue realmente meter la sensación de peligro al espectador.

Estrategia
Otro asunto a echar de menos en la película es el tema estratégico en cuanto a términos cinematográficos se refiere. Estamos tan acostumbrados a ver cine submarino, y no tanto con el protagonismo por encima de la superficie marítima, que uno acaba echando de menos dicha táctica. Y es que precisamente en este tipo de producción lo que más apetece al espectador es ver como se va gestando la manada de lobos y como esta ataca. Sin embargo, Schneider y Hanks nos cuentan únicamente lo que sucede a bordo del Greyhound y ello implica perder en este aspecto cinematográfico.

Está bastantes bien trazadas las líneas y los tecnicismos. Vamos conociendo diferentes aspectos del barco. Pero siempre desde la cabina de mando. Lo que sucede fuera rara vez se nos muestra y uno acaba con la sensación de que se ha perdido una oportunidad. Bien por no habernos centrado la trama en todo el buque en su inmensa magnitud, o bien por (de haber tomado por el lado más cinematográfico), haber entrado a bordo de los submarinos alemanes para irnos mostrando su estrategia.

Otros aspectos
En cualquier caso, no quiero que la gente piense que "Greyhound" es una mala película. No lo es, es un entretenimiento muy logrado gracias a su corta duración y a ir bastante al grano en todo momento. Al mismo tiempo, nos enseña los peligros de la manada de lobos, con especial atención a la escena nocturna donde el caos se apodera de todos, con el Greyhound moviéndose de un lado a otro del convoy para ir "tapando agujeros" intentando dar con unos submarinos que de noche son muy difíciles de descubrir, algo que se deja ver en toda la secuencia.

El ataque submarino va dejando estragos. Y ahí es donde aparece el barco de rescate. Se trata de un buque que acompaña la expedición y su labor es ir recogiendo náufragos de los barcos hundidos. Otro aspecto a destacar para bien de la película, si bien en su contra he de decir que me dejó un tanto frío contemplar como se nos comunicaba constantemente que un número X de personas habían sido rescatadas cuando en ningún momento se veía ni barcazas salvavidas, ni cuerpos con o sin vida en alta mar. El CGI queda brutal para las escenas bélicas pero se gastó en su totalidad para mostrarnos los diferentes barcos, sobretodo submarinos, pero se deshumanizó totalmente la producción, con muertes totalmente invisibles. Creando, nuevamente lo digo, la sensación de asistir más a un videojuego que a un largometraje.

La Escena
No obstante, toca destacar que toda la parte bélica nocturna es notable. Pero todavía más notable es la primera escena bélica de la película. Ahí el espectador es despertado de un tortazo inicialmente para ponerse en zafarrancho de combate junto a la tripulación. La primera escena es sensacional, con Hanks liderando el buque (aquí sí que se denotó la estrategia) al más puro estilo Robert Mitchum en "Duelo en el Atlántico". De él dependen las vidas de sus subordinados y da todo para dar caza a un submarino.

La tensión va increcendo por momentos. Pero paulatinamente, poco a poco se aproximan al objetivo y todos deben estar preparados. Nadie puede fallar. Esa escena es, sin lugar a dudas, la mejor y más cuidada de todo el largometraje. Se nos tiene el vilo y se nos llega a mostrar como lanzan las cargas de profundidad para hundir al submarino. Posteriormente, con el objetivo cumplido, una explosión en la parte trasera del convoy les despierta de su rato de victoria y toca volver a ponerse el mono de trabajo.

Una escena muy lograda a la que seguirá la de la batalla nocturna, tan caótica como vibrante, aunque baje en cuanto a sensación de tensión por momentos. Lástima que los cortes entre escenas van haciendo algo predecible la película y los mejores momentos bélicos son en un inicio más pausado y realista que en esa fase final con submarinos en la superficie y explosiones y disparos por todos los costados que nos hacen recordar más al juego de hundir la flota que a una producción bélica.

¿A qué películas se asemeja?
El fulgurante arranque, con la parte estratégica y Hanks liderando al grupo nos recuerda a Mitchum en "Duelo en el Atlántico". Lo cuál siempre es una buena comparativa. Si bien el hecho de centrar sus esfuerzos en un convoy pero con amplio protagonismo a bordo del buque nos recuerda a "Acción en el Atlántico Norte", clásico interpretado por Humphrey Bogart rodado durante la II Guerra Mundial. En cierto modo el resultado final bebe de ambos, si bien es cierto que tiene sus propias ideas. El realismo de algunos apartados es a destacar. Por contra, puede recordar a "Battleship", ese híbrido nefasto de intento de llevar al cine un juego de mesa como es "Hundir la flota", en cuanto al exceso de CGI en las escenas bélicas se refiere.

Valoración final
No me excederé en la valoración puesto que en la crítica publicada a finales de agosto dejé clara mi opinión sobre el largometraje. Estamos ante una buena película bélica, entretenida y que merece su hueco entre el cine sobre Alta Mar. Sin embargo, en el cine submarino (el que comanda el cine naval en cuanto a calidad y fama) se queda un tanto corta. No se llega a saber muy bien si se pretendía hacer una cosa u otra y por momentos se han quedado en medio del Océano.

Como he destacado, echo en falta algo más de protagonismo alemán. Si bien esto hubiera alargado el film al par de horas, pero ampliado las pausas prebélicas y dotado de más empaque al film. En caso contrario, la idea de centrarnos únicamente en el "Greyhound" reconozco que me entusiasma. Pero la oportunidad queda perdida puesto que no llegas a conocer ni un mínimo a nadie de la tripulación importándote bien poco su futuro más allá del omnipresente Tom Hanks, alma mater de la película. Tampoco ayuda a dotar de ese necesario realismo el hecho de esconder cualquier alma fuera de dicho buque. No es que no veamos al enemigo hasta que no sale a la superficie. Es que no llegamos a ver a ningún amigo en llamas, ni supervivientes de otros buques, todo un tanto en off.


Comentarios

  1. buen artículo, os dejo mi reseña: https://jomoloblog.blogspot.com/2020/07/greyhound-enemigos-bajo-el-mar.html

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