Aquellas no tan maravillosas secuelas

¿Es el cine bélico un género capacitado para tener secuelas? Realmente, no. El hecho de soler estar basado, la mayoría de veces, en hechos reales, hace que no sea un género (todo el género histórico, en particular) capaz de sacar adelante secuelas. Sin embargo, el mundo del cine tiene a las secuelas en un pedestal. Todo éxito tiene que tener una secuela aunque sea cinco décadas después (ahí está el ejemplo de Mary Poppins). Hoy repasaremos las segundas (y terceras) partes que nos ha dado el cine bélico. Escasas, de poca calidad, pero algunas hay, y toca hablar de ellas.

El primer film con entramado bélico que podríamos considerar que tuvo secuela fue "La historia de los Miniver", un film dramático ambientado en la posguerra de la II Guerra Mundial. El éxito de "La señora Miniver" (1942), una historia sobre una madre de familia en Gran Bretaña cuando estalla el conflicto, con Dunkerque o la Batalla de Inglaterra como telón de fondo; El film alcanzó seis oscars y en 1950, ocho años después, vio a luz su secuela. Greer Garson recuperó el papel que le valió un Oscar, aunque en esta ocasión William Wyler no estuvo tras las cámaras y el proyecto fue una película un tanto pobre que nada tenía que ver con la notable primera epopeya.


Ese mismo 1950 veía la luz un largometraje protagonizado por una mula, de la que ya hablé en el texto dedicado a las animaladas bélicas. "Mi mula Francis" versaba sobre un animal de esa especie que espiaba a los japoneses y filtraba la información a un soldado americano al que todos tildaban de loco. El caso es que Francis se las ingenió para derrotar al imperio japonés y la simpática mascota y película tendría su secuela en 1955: "Francis in the Navy", con Donald O'Connor nuevamente en el papel principal (no el de mula), en esta ocasión, como dice el título, a la pobre bestia la vemos en la Marina.

Como de marina va la cosa, y aprovechando nuevamente el mismo año, en 1955 llegó a las pantallas "Escala en Hawai", obra modesta de John Ford y Mervin LeRoy; una comedia sobre un buque de guerra que para en Hawai a hacer escala. Una de esas historias sobre la guerra sin un ápice de guerra, ni una secuencia. Henry Fonda, James Cagney y Jack Lemmon protagonizaban el disparate (en el buen sentido de la palabra). La comedia tuvo buena aceptación y es hoy en día un título reconocido... no tanto como el film que en 1964 dirigiría Joshua Logan: "Valiente marino" (Ensign Pulver), secuela de la primera y con Walter Matthau en el proyecto.

Grandes clásicos, flojas secuelas
Pero la labor del texto de hoy no es recordar unas secuelas de las que nadie haya oido hablar (hay alguna más de las que he mencionado, pero con aún peor tirada aquí, como la saga del soldado/cabo Hargrove (1944-45). Entre 1957 y 1967 Hollywood tuvo cinco títulos Top del cine bélico; desde "El puente sobre el río Kwai" a "Doce del patíbulo". Cuatro de esos exitosos títulos llegarían a tener secuela (únicamente "El día más largo" no la tuvo).

El primero en llegar (1957), "El puente sobre el río Kwai" tuvo en "Regreso del río Kwai" (1988) su película. Propiamente dicho no debería ser considerada secuela pero ningún amante del cine bélico las separa, si bien el primer es un sensacional film y el segundo... pues eso, una película que como Tv Movie de sábado a las 16 horas puede tener un pase, pero poco más. Dirigía Andrew V.McLaghen, apuntemos su nombre porque su cv está repleto de secuelas.

En 1978 nos llegaba una "encubierta" secuela de "Los cañones de Navarone" (1961). Se aprovechó el nombre en cuestión para titularla "Fuerza 10 de Navarone" y en la intro nos relatan lo sucedido en la primera pelicula. ¿Similitudes? eh, esto... ¿Eso qué es?. Cambian Grecia por Yugoslavia y ninguno de los actores originales estaba en el proyecto. Eso sí, Robert Shaw y Harrison Ford se las ingeniaron bastante bien, junto a la voladura de una presa como clímax de la película, para hacer un amago de Reboot que es, cuanto menos, interesante. Pero solo hasta ahí. Podría considerarse de las mejores secuelas del cine bélico pero no llega al 6 raspado.

En 1988 no solo se revivió el famoso río Kwai, fue un año donde el mundo del cine descubrió que a falta de una "La gran evasión", tocaba haber dos. Ya teníamos "Evasión o victoria" Y había mil maneras de hacer un film sobre campos de prisioneros y fugas. Pero fueron a lo fácil. Superman (Christopher Reeve) fue el cabeza de cartel de esta Tv Movie de 3 horas de duración que el tiempo ha enterrado en alguna parte del desierto.

En 1967 Robert Aldrich había llevado a cabo una de las películas cumbre del cine bélico. Incluida en el Top 5 del #belicometro, "Doce del patíbulo" es una de esas joyas que todo amante del género acaba abrazando. Pues bien, casi veinte años después de su estreno se llevó a cabo una Tv Movie como secuela. Eso sí, el gran logro de la misma fue contar con Lee Marvin y Ernest Borgnine, ambos actores en la primera parte; tras las cámaras, como no: Andrew V. McLaghen. Aunque la película prácticamente se podría considerar un remake o reboot, es una segunda parte y aprovecha para anunciarnos que tiene lugar en septiembre. Veamos, conseguir que nos creamos que Lee Marvin solo ha envejecido 3 meses desde la original cuando han pasado 18 años y estaba hecho un abuelo, toda una proeza (nótese la ironía). La película es entretenida y se permite el lujo/broma de meter a un soldado de color infiltrado con uniforme nazi, ¿Cómo? Mejor véanlo en la película.

El éxito que alcanzó la Tv Movie la llevaría a algo que no pudieron decir las otras cintas: A tener aún más partes. Todo un disparate, porque las dos siguientes aventuras de la saga fueron para echarles gasolina/napalm o lo que queráis. Telly Savalas de protagonista en horas bajísimas, pero dejando claro que seguía homenajeando a la saga (recordemos que Savalas era uno de los 12 del patíbulo originales, si bien allí moría, con lo cual este es otro personaje). Los títulos de estas dos joyitas: "Misión fatal" y "Misión mortal", en ambos casos con "Doce del patíbulo:" por delante.

Borradla de la faz de la tierra
Pero, sin duda alguna, la secuela más vergonzosa de la historia del cine bélico no es ninguna de esas dos chapuzas, no. Ahí está "Cerco roto", una innecesaria secuela de una joya titulada "La cruz de hierro"; mantuvo el nombre de Steiner (interpretado por Coburn en la original), aunque dándole el papel a Richard Burton; Y en el reparto estaba también Robert Mitchum o Rod Steiger. Si el reparto era bueno, y el director, el mencionado V.McLaghen no era tampoco cojo en estas lides. Pero el proyecto, estrenado apenas dos años después del original, fue un disparate sinsentido que, además, podía romper un mítico personaje del género. Si podéis evitarla, evitarla. Si sentís curiosidad por saber qué fue de Steiner... prepararos para la siesta.

Cine de acción de los 80
Por último toca hablar de ese cine de Acción ochentero, repleto de secuelas y que tuvo al cine bélico por protagonista. Justo en una de las peores décadas del cine bélico (salvada por tres o cuatro joyas, pero sin gama media) salió a la luz la trilogía de "Desaparecido en combate", con Chuck Norris de protagonista, rescatando a héroes de guerra americanos o rescatándose a sí mismo si hacía falta... matando vietnamitas a cascoporro. La primera de las mismas tuvo lugar en 1984, la segunda en 1985 y la última en el 88.

Parémonos un momento en ese 1985, porque ahí vio la luz: "Rambo: Acorralado Parte II" de George Pan Cosmatos. No está ni de lejos a la altura de la notable primera parte, de lo mejor que ha dado el cine de acción de esa década... pero es una película la mar de entretenida. Una fantasmada y salvajada que uno la disfruta cuando es un enano. El patriotismo y esas cosas... dejémoslas para los críticos más fieros, la película es palomitera y cumple su función. El éxito de la misma deparó en una tercera parte con la guerra de Afganistán en lugar de la de Vietnam, que resultó ser un disparate... y con un resurgir hace una década con "John Rambo", una salvajada que recuperaba la esencia de aquella segunda parte.

Además de estas dos míticas sagas, los ochenta fueron el año donde una película setentera, dirigida por (¿otra vez?) Andrew V. McLaghen, tendría dos secuelas: "Patos salvajes", con la versión italiana: "Comando patos salvajes" y la oficial "Patos salvajes 2". Qué gloriosos esos ochenta, que vieron iniciar la saga de "Águila de acero", con Louis Gosset Jr. en el papel protagonista en todas ellas. La primera es entretenida. El resto van bajando el nivel, con especial hincapié en la tercera parte, que es de lo peor que ha parido el género.

Así pues, a quienes deseaban que "Malditos bastardos" pudiera tener una segunda parte, decirles que, vistos los precedentes, mejor dejar al cine bélico tranquilo donde está y no resucitar viejas historias... o lo mismo veremos de aquí a 15 años a Tom Hanks recuperando al Capitán Miller para combatir en las Ardenas... o una precuela con como su pelotón al completo combate a los nazis en Italia.

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